Carla, poema en imagen

Con tu figura de fiesta,
acompañabas el eclipse de las luces,
bailabas el eco de la luna lista
combinando cócteles de comprimidos.

Horas antes, capricho de un canto,
hojas caducas bañaban el asfalto,
cuatro círculos quemaban curvas,
en un reducido espacio.

Y el tiempo… y el azar… Malditos, juguetones,
con un simple polvillo de breves segundos
confunden el tránsito en el instante efímero.
Carla, choque seco, cabeza contra los cristales.

Bocinas, caminos de sangre bajan,
a tu lado tu compañero,
permanece ciego como la niebla,
y la culpa poco a poco abraza.

Circula el oxígeno que reviva el alma
aunque, a pesar de todo, siete cielos se apagan.
En tu cintura cálida,
cipreses y cementerios en calma.

Flores como la escarcha tiemblan,
cubren en la triste penumbra
tu cadáver tibio, Carla,
luz inocente reventada.

Helados nuestros corazones,
bajo un pino se apiñan
compañeros, de una joven vida,
sin ti, fugaz y esquinzada.

Tu rostro en poema

Imagen Creative Commons de Jaci xiii en flickr

Imagen Creative Commons de Jaci xiii en flickr


Contemplarte desde esa distancia
que me impide separarte.
Tu llamarada me era tenaz,
la sentía enganchada a mi piel;
dos puntos abiertos tus pupilas
que giraban como dos bailarinas,
me iluminaron y, con su gracia, fui capaz
de hipnotizarme a partir de tu mirada.

Mi alma miope, la tuya rapaz,
se apoderó de mis oscuros ojos.
En tu intento, no fui sagaz,
y se estrellaron dos luceros; fugaz,
el momento que viví enrollada en ti.

Me ciega la oscuridad, ausencia de ti,
mas te siento todavía en el suspiro,
en el firme viento, en tu respiro
que se cuela por las húmedas hojas de papel.
Mi osado logro fue captarte,
y caigo en esa espiral que me desnuda…

Me aspiras cada sentido,
que vas haciendo tuyo y conociendo de cero.
Tu rostro ya no puedo describirlo en versos.
Ya no eres poema, un único fanal
necesitaría para verte, un canal
que abra la carne de mis labios.

No puedo. Recitaré desde la memoria pues,
el momento tenaz en que me prendí de ti,
el que convirtió tu rostro en poema.